Muere el creador de las contraseñas

PRORED Tecnología

Todos los usuarios de ordenadores y demás dispositivos digitales estamos a acostumbrados a que en cualquier momento el aparato nos pida que introduzcamos la contraseña. Es una acción fácil y que el 100% de los usuarios estamos acostumbrados a realizar, pero tenemos que remontarnos al siglo pasado, en la década de los 60, cuando esta tarea tan sencilla no existía, no había una validación ni inicio de sesión para autenticar el usuario que entraba a la computadora, la doble problemática de identificar a múltiples usuarios y proteger sus datos no existía.

Fernando Corbató, fue físico del prestigioso MIT (Massachusetts Institute of Technology), de padre español pero nacido y criado en Estados Unidos, fue el creador de un proceso que hoy es empleado de forma natural por todo el mundo: los conocidos como inicios de sesión que permiten a un usuario de ordenador identificarse inequívocamente en el mismo y protegido su acceso mediante una contraseña. El famoso ‘usuario y contraseña’ al que cualquiera se enfrenta en múltiples ocasiones al cabo del día tuvo un origen y fue bautizado como Compatible Time-Sharing System (CTSS).

Para comprender toda la trascendencia del CTSS es necesario retroceder hasta el año 1963, cuando las computadoras eran grandes y pesadas, ocupaban salas y tenían unos tiempos de procesamiento que hoy en día cualquier calculadora lo supera con creces. En aquellos tiempos, la desesperante velocidad de procesamiento hacía que una sola orden pudiera tardar hasta un día entero en ejecutarse y al no haber un acceso múltiple al ordenador, había que esperar a la conclusión de la primera orden para lanzar una segunda, y así sucesivamente. Esta realidad fue calificada en su momento por Corbató como “desesperante” debido a su falta de eficiencia; conviene recordar que las computadoras de la época eran muy costosas y los tiempos muertos resultaban, en consecuencia, carísimos.

Fernando Corbató, Corby, el inventor de las contraseñas para el inicio de sesión.

Nuestro personaje, Fernando Corbató, llamado cariñosamente Corby decidió dar una vuelta al planteamiento: ¿por qué no lanzar varias órdenes de forma escalonada para ahorrar los tiempos muertos? Se trataba de lograr que las computadoras reaccionaran de una forma interactiva mediante sesiones que eran lanzadas de forma remota. De esta forma, la invención de las contraseñas por parte de Corby, permitió a los desarrolladores de programas que trabajaban en sistemas informáticos compartidos tener sus propias cuentas privadas, donde podrían almacenar y proteger su trabajo. Corby, nuestro personaje, no podría imaginar que, casi 60 años después, su invención iba a tener la repercusión y uso actuales, no hay sistema, no hay móvil, ni ordenador, ni página web, que no te pide los credenciales de inicio de sesión.

Recientemente el físico Fernando Corbató reconoció en 2014 que la proliferación y masificación de su sistema ‘usuario-contraseña’ lo habían convertido en algo “inmanejable”, una realidad ya no negada por ningún experto en seguridad y que obliga al mundo de los ordenadores a avanzar hacia un futuro sin contraseñas que llegará en los próximos años.

Fernando Corbató falleció el pasado 12 de julio a la edad de 93 años y desde Prored le queremos hacer nuestro homenaje.