La mejor red social para una empresa

La mejor red social para una empresa

José Luis Martínez Marketing, SEO Leave a Comment

Tiempo de Lectura: 8 minutos

Si tienes una empresa, pyme o eres simplemente autónomo, seguro que esta pregunta ha rondado por tu cabeza más de una vez:

¿Cuál es la mejor red social para una empresa?

Hoy en día, dar una respuesta es muy difícil, tanto más cuanto menor sea el tamaño de nuestra empresa. Enfrente tenemos una gran lista de hándicaps:

  • Existen cientos de redes sociales.
  • Nuestros recursos para su gestión son limitados.
  • Administrar una red social exige un esfuerzo considerable.
  • Hay mucho desconocimiento de cómo explotarlas y obtener beneficios.

Ante esta tesitura, normalmente se suceden dos comportamientos:

Las redes sociales están sobrevaloradas

Sí, con semejante panorama a la vista, hay empresas que optan por no hacer mucho caso a este tema. Sobre todo si eres una pyme o autónomo con pocos medios: “Bastante trabajo tengo como para dedicarme a estas cosas”. No se percibe un retorno de la inversión claro y tangible.

Es comprensible.

Ahora, qué pensarías al leer estos datos de la web especializada en estadísticas Statista:

  • Más del 85% de la población española tiene un perfil de redes sociales.
  • Más del 50% tienen 2 o más.
  • Más del 70% de empresas han adquirido clientes a través de Facebook.
  • El 93% de usuarios de Pinterest usan la plataforma para planificar compras.
  • El 84% de los directores generales y vicepresidentes usan las redes sociales como ayuda en decisiones de compra.
  • A partir de 2019 se espera que más del 95% de las empresas usen las redes sociales para vender sus productos.

Bufff, para no estar ahí ¿no?

Ojo viendo Google+

Las redes sociales son lo más importante

Otras empresas se lanzan a crear perfiles en todas las redes que les suenan, pensando que cuantas más mejor, a más futuros clientes llegarán y más aumentarán su reputación y ventas.

Bueno, puede ser todo lo contrario…

¿Qué suele suceder en estos casos?

  • Las redes sociales exigen contenido, lo que requiere tiempo, dedicación y mantenerse al tanto de tendencias y novedades.
  • Cuantas más abrimos, más incrementamos la carga de trabajo.
  • Comenzamos a inundar las redes con contenidos publicitando nuestros productos.
  • Quizás nuestros clientes objetivo no están en la red social donde publicamos.
  • Tras el bombazo inicial, no tenemos tiempo y dejamos los perfiles sin actualizar.
  • Nuestra imagen de marca se resiente, perdemos usuarios o no los ganamos.

Casi siempre, la película termina con un montón de perfiles sociales desactualizados, una imagen de marca por los suelos y generamos en nosotros una considerable frustración y una sensación de no poder llegar a todo.

Todas las redes sociales

No comenzar la casa por el tejado

Con lo sencillo que es abrir una cuenta en una red social… ¿cómo resistir la tentación?

Si tenemos claro (deberíamos tenerlo) que hay que estar en las redes sociales, antes de plantearnos cuál es la mejor para nuestra empresa, lo primero que debemos hacer es pensar en nuestro modelo de negocio.

Unas buenas preguntas para empezar son:

  1. ¿Cuál es el objetivo de nuestra empresa en las redes sociales?
  2. ¿Quién es nuestro cliente objetivo y en qué red social está?
  3. ¿Somos B2B, B2C o una mezcla de ambos?

Las respuestas a estas preguntas, cimentarán nuestra estrategia social y nos orientará hacia las redes que mejor respondan a ella.

Diseñar una estrategia social

El propósito de nuestra presencia en las redes sociales

Dependiendo de nuestros recursos y objetivos empresariales, hay redes que se ajustarán mejor o peor a nuestro caso. Normalmente la mayoría de empresas quiere vender productos o servicios, pero podemos buscar otros beneficios o usos diferentes.

Un ejemplo: no abramos una cuenta de LinkedIn para vender zapatillas.

Lo vemos de forma muy esquemática:

Comercio electrónico

Nuestra audiencia objetivo

Con el tiempo, cada red social se ha especializado en un tipo de público, aunque siempre intentan abarcar el máximo posible.

Un ejemplo: si nuestra empresa vende productos para personas de edad avanzada, no busquemos a éstos en Snapchat.

Según los últimos datos disponibles en Statista al escribir este artículo (Julio 2018), podemos clasificar las audiencias así:

Número de usuarios totales

Cifras en millones de usuarios:

Rangos de edad

Sexo predominante

Partiendo de la base que un 73% de los usuarios de redes sociales son mujeres, existen diferencias significativas dependiendo de la red:

Encontrar a tu audiencia objetivo

Nuestro cliente: B2C o B2B

Es evidente que, nuestra presencia y manera de comunicar en las redes sociales, debe ser diferente dependiendo de si nuestro cliente es una empresa o un usuario particular.

  • B2C: Business to Consumer, empresas que venden sus productos/servicios directamente al cliente final.
  • B2B: Business to Business, empresas que venden sus productos/servicios a otras empresas.

La estrategia para B2C es más directa, y a priori, más sencilla. Un particular que quiere unas zapatillas, sabe lo que busca, el dinero que más o menos va a costar y está más abierto a estímulos directos como promociones.

Por contra, en B2B todo cambia. Los tiempos son más lentos, se busca más información y se compara más, porque los servicios y productos suelen ser más caros y dependen de la asignación presupuestaria de la empresa. Debemos invertir más tiempo en proporcionar al cliente información y herramientas que le ayuden en la toma de decisión. El embudo de conversión es más largo y complejo.

Estas particularidades se trasladan a las redes sociales. Algunas están más orientadas al B2B por su audiencia profesional, otras son perfectas para estrategias de venta en B2C, en todas deberemos adaptar nuestra comunicación a nuestro cliente objetivo.

También puede darse el caso que tengamos productos o servicios tanto para B2B, como para B2C. En este caso, tendremos que adaptar nuestra presencia (productos y forma de comunicación) dependiendo de la red.

Esta lista te dará las principales redes (ordenadas por importancia) donde debes estar dependiendo de tu tipo de cliente objetivo:

Mejores redes para B2C

Mejores redes para B2B

Empresa B2B

Motivos para no estar en una red

Ya tenemos, más o menos claro, las redes sociales donde deberíamos tener presencia.

Ahora, debes pensar en algo más:

¿Qué recursos puedo dedicar a su gestión?

Te pongo un ejemplo para que lo veas más claro:

Alguna de las redes implican abrir un canal bi-direccional muy potente entre el cliente y tu empresa. Un canal muy inmediato y con gran repercusión a otros clientes.

¿Estás preparado para apagar todos los posibles “fuegos” que pueden aparecer?

Si tu empresa es pequeña y con pocos recursos (pymes y autónomos), puedes convertir tu página de Facebook o Twitter en un hervidero de preguntas sobre soporte posventa. Gestionar y encauzar estos casos rápidamente exige mucho esfuerzo y dedicación. Si no lo puedes ofrecer, quizás valga la pena no estar. Hay redes sociales sin tanta interacción, más tranquilas, que se adaptarán mejor a tu dimensión.

Feliz camino hacia el éxito social.

Escrito por

José Luis Martínez

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