Desafíos y problemas del 5G

Problemas y desafíos del 5G

José Luis Martínez Data Center, Radioenlace Leave a Comment

Tiempo de Lectura: 4 minutos

Para 2020 se espera que comience el despliegue en España del 5G, la nueva red de telecomunicaciones móviles que promete ser un nuevo hito en la comunicación inalámbrica, con un ancho de banda y latencia muy mejorados respecto a 4G LTE.

Las noticias sobre el 5G llevan muchos años rondando los medios. En todas se promete un futuro esperanzador, con una red móvil que por fin dé soporte a la cuarta revolución industrial: servicios en la nube, juegos en tiempo real, realidad aumentada, coches autónomos, Internet de las cosas

En pocos lugares hemos podido leer los grandes desafíos del 5G. Y es que como dice el refrán, no es oro todo lo que reluce. En este artículo vamos a recorrer los principales hándicaps que va a traer consigo su despliegue.

Desafíos del 5G

Demanda de Energía

De entre todos los problemas del 5G, este es bajo nuestro punto de vista, el más importante. Cuando aparece una nueva tecnología de comunicación, nos quedamos con sus bondades en términos de velocidad, ancho de banda, latencia, etc. Pocas veces nos paramos a pensar qué exige en términos de energía a nuestro planeta. Te adelanto que la factura del 5G tiene pinta de salir cara.

Como vimos en el artículo sobre IoT, las tecnologías de comunicaciones móviles consumen varias veces la energía de una conexión por fibra óptica FTTH:

  • 3G consume 15 veces más
  • 4G consume 23 veces más
  • 5G se espera que incremente todavía más este factor.

¿Por qué?

  • El uso de frecuencias milimétricas (superiores a 30 GHz) requiere de una red de pequeñas antenas (small cells) distribuidas por las ciudades cada 100 metros, pues estas ondas tienen muy poca penetración y alcance (por su corta longitud de onda). Esta red debe alimentarse con energía y hablamos de millones de micro-celdas sólo en España.
  • Cumplir con latencias por debajo de 5ms exige disponer de edge datacenters en la propia red de los operadores, muy cerca de los clientes, para transferir datos con el mínimo retraso. Estimaciones hablan de un número cercano a los 2.000 centros sólo para España. Más energía.
  • Con el 5G se espera el despegue del Internet de las Cosas y un gran aumento de la demanda de vídeo en 4K/8K. Todavía más energía.

Coche autónomo gracias a red 5G

Cobertura fuera de núcleos urbanos

La costosa inversión que supone el 5G, unido al escaso alcance (en términos de distancia) y penetración ante obstáculos de sus frecuencias, pintan un futuro para el área rural nada bueno.

Se espera que, sólo en núcleos densos y poblados, el despliegue del 5G sea factible. El resto deberá contentarse con la existente red de 3G/4G hasta que en un futuro, la infraestructura esté amortizada y se produzca su expansión.

Es cierto que 5G puede utilizar frecuencias más bajas que las milimétricas, en concreto, en España tiene bandas registradas entre 3,4 y 3,8 GHz. Pero en ellas, no esperes incrementos de velocidad destacables respecto al 4G como en las bandas de alta frecuencia.

El 5G en poblaciones rurales

Coste del cambio

La tecnología 5G es tan disruptiva que requiere importantes avances en muchos frentes:

  • Innovaciones técnicas en transmisión de ondas milimétricas.
  • Desarrollo de circuitos y chips que soporten las exigencias en computación del 5G.
  • Nueva infraestructura de antenas y small cells.
  • Edge datacenters para mejorar la latencia y disponibilidad de contenidos.
  • Necesidad de ingenieros y especialistas cualificados para gestionar este despliegue.
  • Debe suponer un avance drástico en términos de coste por bit respecto a 4G.

¿Quién va a pagar todo esto?

En teoría deben ser los operadores, pues ellos son los que explotarán la red y cobrarán por el uso de sus servicios, pero la situación en España es delicada. Los principales grupos de telecomunicaciones todavía están amortizando las inversiones en 4G cuando se les pide invertir de nuevo, en una tecnología que sobre el papel es prometedora, pero no deja de ser una apuesta. Por otra parte, Europa sigue regulando el mercado para que los precios se mantengan o incluso bajen.

Con este panorama, la implantación del 5G parece todavía lejana.

Escrito por

José Luis Martínez

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